
Cuando inicié este blog mi idea era comentar sobre lo que somos como país, la imagen que generamos hacia afuera como nación y lo que a mi modo de ver es "lo más mexicano", así como el arte que producimos y los monos, cómics y/o cartones que aparecen en la prensa escrita, por eso el pretensiosísimo nombre de "De monos, arte e imagen".
El caso es que casi nada de eso he hecho, este blog se ha convertido en una especie de "diario" de lo que veo, me gusta, me pasa y me llama la atención.
Acabo de ver la película Conejo en la luna, ya la había visto, pero la compré en oferta, no, no es pirata; el caso es que (chín, ya son las 11:30 pm, y yo que dije que hoy me dormiría temprano) cae como anillo al dedo ahora que la violencia nos inunda y nuestro sistema de justicia no da ni pa delante ni pa'tras.
La película nos muestra un sistema corrompidísimo que por medio de sus policías "fabrica" un complot dentro de otro, esto con la finalidad de que los verdaderos peces gordos no sean señalados culpables y así los chivos expiatorios cayeran redonditos.
Cuano vi la película la primera vez, me dio mucha tristeza (hace dos años) hoy, ante lo que pasa en la ciudad y en el país, no hago más reconfirmar lo que me deja la película: nuestros sistemas de seguridad y de justicia no sirven, no funcionany estamos a la deriva de que la marea de la corrupción o las olas de la violencia nos traguen.
Bueno, un poco de pesimismo y tristeza no le caen mal a nadie.