¿Mi querido Blog?
¿Por qué te he dejado?
¿Por qué te cambién por el maldito Facebook?
No lo sé, el caso es que había dejado de teclear, más bien de publicar, porque de golpear el teclado no he parado.
Debería de estar en la presentación del video del Angel, pero no, estoy aquí en el trabajo, acabandoo con los pendientes, y llevando una buena platica por el msn, ya hasta se dio una vuelta el jefe para despedirse, ya me voy yo también.
Prometo, prometo, volver.
A ver si puedo mucho, mucho, me hace falta sacar los demonios de la mente.