miércoles, 28 de enero de 2026

Mi Tesis
Mi tesis la hice en 3 etapas, la primera durante dos semestres como materia, yo traía una idea, un cortometraje sobre la carrera de Diseño Gráfico y el impacto de éste sobre la vida diaria, era 1992 y la profesión estaba de moda, en mi generación salimos 152 polluelos al mercado laboral, pero me cambiaron todo, tenía que hacer una campaña publicitaria y me fui por lo fácil, promocionar (más) la carrera, a 33 años de distancia la veo y está pésimamente ejecutada, planteada y dirigida, pero bueno, presenté mi examen de tesis, se me recomendó hacer ciertas correcciones para hacer el examen de titulación, pero yo ya trabajaba como diseñador en el Ocho Columnas, así que dejé eso de lado, fue hasta que renuncié al periódico en 1994 que mi jefa del departamento Creativo me obligó a hacer esas correcciones y pude utilizar todo el equipo de cómputo del trabajo, fue una inversión bastante fuerte, impresiones en láser y pruebas de color "cromalin" para las aplicaciones y uso del equipo de fotomecánica, pero no presenté examen, sino hasta 2001 y fue un relajo, porque los directivos querían que llevara un curso de varias semanas y que cambiara el formato del libro que era apaisado como lo pedían cuando me gradué y que para ese entonces ya era vertical, afortunadamente, se apareció para salvarme la Maestra Pina y pude presentar todo como lo había dejado en el noventaycuatro.
Esta era la premisa en base a la cual giraba la campaña, esos colores principalmente, lo curioso fue que después de que la presentara esos colores y en diagonal se utilizaron para promover a la universidad, que bueno, el rojo y el amarillo ya formaban parte de los colores institucionales. Todo esto salió porque dos periodistas comentaban en la red X que su tesis les tocó hacerla mitad máquina de escribir y mitad computadora, que en mi caso fue que al principio de la carrera entregábamos las investigaciones hechas en máquina de escribir y ya para los últimos semestres usábamos la compu para hacer los trabajos de tesis, el marco teórico, el planteamiento del problema y todo ese largo etcétera. Y no me meto al contenido, que está fatal, un mero formalismo para cumplir con los requisitos. Me quedé molesto por no poder hacer mi cortometraje y lo peor del caso es que perdí el guion, que estaba casi completo, poco a poco lo he ido reconstruyendo en estos meses, pero claro, con un enfoque actual, aunque no estarí mal mezclar los noventas con los veinte veintes.

domingo, 25 de enero de 2026

Jaja

Chingo mil años después, regreso, tuiter y feis me asquearon, espero hacer esto más seguido y mejor, necesito otro espacio para traducir lo que veo, esucho, pienso y siento, tengo la pestaña del blog abierto desde hace semanas, dándole vueltas a si sigo tal como está, si borro todo y comienzo de nuevo desde cero o qué, final mente he decidido continuar, tenía años que no comenzaba un año nuevo con una limpia general. Ya tengo 56 y muchas cosas nuevas están sucediendo, 2026, quién diría, pienso poco en el futuro, o bueno, al enos hasta hace algunos años, ver cómo evolucionan las cosas es hasta cierto punto gratificante ¿cómo dice la canción "lo que pasó, pasó", simplemente el otro día mientras peleaba conmigo mismo para tratar de adaptarme a las nuevas tecnologías pensaba en mi hobbie "caminar-trotar", cómo desde que comencé, en 2001, ha cambiado la manera en que escuchamos música, en ese entonces era pesado y complicado cargar con un reproductor de CD's o de caset, así que usaba un pequeño receptor de radio, pero al poco tiempo se inventó el iPhod y todo cambió, siempre usé de los mini minis, tuve tres modelos Shuffle y a darle, hoy en día han desaparecido y la música la cargargas en un iWatch o te conectas a Spotify, mis sobrinos me regalaron hace como 3 años unos audífonos inalámbricos que no duraron el año, así que por un tiempo escuché la música almacenada en el teléfono celular, el año pasado conseguí un iPod nano y yo feliz, pero se que pronto la batería dejará de servir. En fin, era ver cómo en estos 26 años ha cambiado una buena parte de lo hacemos.
Soy admirador del monero Rogelio Naranjo, no tengo datos de ese cartón, pero se refiere a la frase que comentó josé lópez portillo, cuando siendo presidente de México (1978-1982), le molestó alguna publicación de la entonces prestigiada revista Proceso, en referencia a que el gobierno federal se publicitaba en sus páginas y lo que recibía de vuelta eran artículos que destapaban la desbocada corrupción de él y de su gabinete.