martes, 17 de marzo de 2026
Post muy tardado
Entre que me la paso cavilando si publicar mis sueños, o de política, o cosas cotidianas, no'más no pongo nada.
Hoy me pasaron cosas curas, pero también los días anteriores.
Ya terminando de correr, temprano en la mañana iba camino al parque donde estiro, aflojo y relajo los músculos de las piernas, cuando de un carro me gritaron "ponte a correr" jajajajajajaja me sacó de onda porque pasaron a madres y dentro de un aglomerado de autos que por lo general van a gorro porque se dirigen a El Paso, Texas, ya que esa avenida lleva a dos cruces internacionales.
Me reí porque me acordé que en el parque Borunda una vez también me dijeron "gordo" jajajajajajajajaja en verdad que la gente es cura, por no decir metiche.
A unos metros de ese grito, pasó por la ciclovía una chava en su bici y me dio los buenos días, con eso también recordé que el otro día conté cinco "buenos días de la gente" algo completamente fuera de lo común.
El día de esos 5 buenosdías me hicieron una petición, ya venía llegando al parque Borunda y me intercepta una chavita con uniforme de la Federal #1, llegaron tarde ella y su hermana y necesitaban un adulto para poder entrar a la escuela y lo curisísima fue que me pidieron que dijera que era su abuelito jajajajajajajajajaja ¡demonios! me solté riendo y les dije que estaba bien y ahí vamos caminando a la entrada, les hice varias preguntas, sobretodo de los apellidos, para saber cómo me pondría de nombre si tenía que firmar algo, también me dijeron que se les hizo tarde porque se tardó en llegar una de las dos rutas que toman para llegar a la escuela ¡demonios! si la entrada es a las 7 de la mañana, no quiero saber a la hora que se levantan para alistarse y salir corriendo a alcanzar el transporte público.
Por cierto, mi Compadre estaba indignadísimo cuando le platiqué jajajajajajajajajajaja que cómo era posible que me hiciera pasar por abuelo, que ni estaba, ni me veía tan grande, yo nada más me reía y le decía que tengo la barba muy canosa.
El caso es que siempre termino mi entrenamiento caminata-trotada en el parque Borunda, sobre todo desde que en agosto del año pasado regresé a mi rutina deportiva.
Los estiramientos para relajar los músculos los hago frente al memorial de los desaparecidos.
Poco a poco han ido colocando pinturas de gente desaparecida, es triste, sí, pero al menos de esta manera se les trata de hacer un pequeño homenaje, con la esperanza de que algún día vuelvan a casa con sus familias.
Siempre me pregunté quiénes eran los autores de los retratos.
Y a mediados de enero pude ayudar a poner dos de las pinturas, que hacen sobre tela, realizados por los familiares bajo la tutela de los artistas Ana Infante y David Flores en un taller y luegos éstos son pegados sobre el muro.
La develación fue algo muy emotivo, los familiares dirigieron unas palabras hacia el público asistente con toda la carga que llevan a cuestas por sus ausentes y que al representarlos sobre la pared cobran un poquito de esperanza.
Algunos medios locales le dieron cobertura, mínima, pero algo es algo.
Gracias a mis ahijaditos, Favia y Miguel, fue que pude ayudar poquito en la colocación de dos obras, eso y estar en el momento de la develación fue algo muy chingón para mí.
Y sí, ya me leo como abuelito.
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